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Friday, 26 May 2017 00:00

Esperanza Gómez debuta como youtuber

“Esperanza a fondo” es el nuevo espacio de la actriz colombiana de cine para adultos.

La actriz porno colombiana Esperanza Gómez, una de las más exitosas de la industria para adultos, ha dado el salto y se ha convertido en youtuber para hablar de sexo con mujeres anónimas y resolver sus dudas.

El concepto es sencillo, un grupo de mujeres se sienta alrededor de la actriz en el espacio “Esperanza a fondo” y, según reconoció en una entrevista con Efe, consiguen desinhibirse para dialogar acerca de sus problemas de alcoba porque la han visto en escenas pornográficas. “Conmigo ellas se sienten liberadas de expresarse porque me ven teniendo sexo y ven qué palabras utilizo y lo grosera que a veces soy, que en ocasiones rayo la vulgaridad”, afirmó Gómez.

En los primeros tres videos de unos tres minutos cada uno que ya están disponibles en YouTube, se puede ver a una Esperanza Gómez relajada hablando con varias mujeres sobre sus primeras veces, cómo alcanzar el orgasmo o de romper reglas. Ellas se sienten “como si estuvieran con la mejor amiga”, según comentó la actriz, y aunque en la primera pregunta “se sienten más cohibidas” luego se van liberando hasta el punto que en ocasiones no la dejan hablar.

“En Latinoamérica a las mujeres nos educan con mucho miedo y cuidado de expresar nuestra sexualidad, nos dicen que el sexo tiene que ser con amor siempre, cuando estás enamorada, con tu pareja estable, pero si los hombres pueden tener sexo por placer con cualquier mujer ¿por qué nosotras no? no necesariamente uno tiene que hacer el amor enamorado”, agregó la actriz.

Con su espacio, más cercano a una serie web que al trabajo de los youtubers y que ha puesto en marcha Sony Music, espera “poner un granito de arenas más a la hora de conseguir la igualdad para las mujeres. “Estamos hablando de la igualdad de género, lo laboral, el salario, en una cantidad de etapas diferentes y ¿por qué no hablar de la igualdad (de la) mujer en la sexualidad?”, subrayó.

Por eso en el espacio abundan consejos sobre sexualidad, ejercicio, vida en pareja, mitos y verdades sobre el sexo, mucho sexo, y un sinnúmero de cuestiones que son tratadas con perspectiva femenina. El objetivo del espacio es publicar un episodio nuevo por semana en el canal de YouTube de Gómez. Para la primera temporada ya han grabado 15 capítulos que se irán publicando progresivamente, eso sí, siempre abordados “lejos de la tradicional sexóloga“.

“Constantemente muchas mujeres, cuando están solas y no se sienten intimidadas se acercaban a hacerme preguntas de sexo, de los cuidados vaginales que puede tener una mujer, cómo mantener un cuerpo tonificado o incluso el cabello saludable”, comentó Gómez acerca de lo que le llevó a dar el salto a esta serie web.

Ya delante de la cámara reconoce que no le han sorprendido tanto las preguntas como el tono “porque algunas son muy recatadas y les da pena (vergüenza) hacer mención a ciertos órganos sexuales”, mientras que otras son “bastante desparpajadas y usan un vocabulario y un lenguaje bastante fuerte”.

“Cuando escucho ese vocabulario me da risa porque yo que soy la ‘porno’ a veces me cuido más de usar ciertas expresiones y llegan ellas con un vocabulario que a mí me sorprenden”, señaló. Gómez también tiene claro que cuando la sociedad aborda la igualdad, el sexo o la pornografía, lo hace con una “gran hipocresía” que les lleva a no reconocer siquiera que ven cine para adultos.

Esa brecha del tabú consigue romperla con las mujeres que comparten pantalla en la serie y al final le dicen que hablar con ella “es fácil porque como lo hace (pornografía) no se sienten con la necesidad de ocultar nada”. Tampoco elude la última polémica del sector, la organización de la feria de la industria para adultos L’Expo – Latin America Adult Business Expo que celebrará su IV edición en Cartagena de Indias en julio próximo y rechazan algunos de sus habitantes.

“Lo único que está haciendo este gobierno (regional) es tratar de crear una cortina de humo para distraer la atención de los verdaderos problemas y escándalos que han tenido. L’Expo no tiene nada que ver ni con prostitución, pornografía infantil, ni porno en general, es un congreso empresarial. Es aburrido”, aseguró.

Fuente Lafm.com

HBO entregó un jugoso adelanto de la famosa serie. Daenerys Targaryen llega a Rocadragón.

A pocos domingos del estreno de Game Of Thrones, HBO lanzó un adelanto de la saga en el que se puede ver a Cersei Lannister, Daenerys, Jon Snow y otros personajes preparandose para la gran guerra que se avecina, y que el mundo verá desde el 16 de julio.

En las imagenes aparece Cersei Lannister, actual reina de los Siete Reinos, enumerando a los enemigos que vienen del norte, el sur, el este y el oeste. El principal peligro parece ser los dragones de Daenerys Targaryen, quien ha llegado al continente de Westeros.

Desde el norte, además, Jon Snow prepara la avanzada contra la corona, mientras que aún más al norte los Otros y los Caminantes Blancos están cada vez más próximos al Muro.

Está será la penúltima temporada de la serie inspirada en la saga literaria de George R. R. Martin, y a diferencia de las temporadas anteriores, tendrá siete capítulos en lugar de 10. Algunos actores de la serie han explicado que el ritmo se aceleró en esta nueva entrega, y que tramas que antes tardaban temporadas enteras en resolverse, ahora finalizan en pocos capítulos.

La sensualidad y el activismo feminista de la cantante representa una visión opuesta a la del grupo terrorista, el mismo que sigue sembrando terror en Europa.

“No necesito permiso, tomé mi decisión de probar mis límites”. Así inicia el sencillo que le dio el nombre al tour de Ariana Grande: Dangerous Woman. La estrella de 23 años ha construido su carrera musical en torno al empoderamiento femenino. Sus atuendos sensuales, su larga cola de caballo y su impecable maquillaje, encarnan todo lo que miles de adolescentes occidentales quisieran ser. Y todo lo que ISIS no quiere que sean.

Las mujeres que viven bajo el mandato del Estado Islámico no pueden mostrar su pelo, mucho menos su cuerpo. Están obligadas a usar niqab, un velo que cubre su cara, y a salir siempre acompañadas de un chaperón. Como Rukmini Callimachi relata en una crónica por el New York Times sobre el código de vestuario en Mosul: "cada parte del cuerpo femenino fue borrado, empezando con la cara y luego el resto del cuerpo".

Esta ciudad de Irak, que fue invadida por el Estado Islámico en el 2014, es vigilada por una ‘policia de moralidad‘ que cuida que las mujeres no dejen ver ni un centimetro de su cuerpo, si lo hacen su esposo debe pagar una multa. "Eventualmente quedó claro que el objetivo de las reglas era que las mujeres se quedarán enclaustradas en sus casas", afirma Callimachi en su relato.

En el 2015 The Independent conoció un manifiesto Yidahista que detallaba cómo debía ser "el rol de la mujer occidental". En el documento se alentaba a mujeres arabes a ir a Syria e Irak donde podrían vivir la vida sedentaria, caracterizada por las tareas del hogar, pues ese es su "derecho divino". El diaro inglés aseguró que aunque no siempre lo que dice en estos manifiestos se traduce literalmente a la realidad, sí permite un acercamiento a la visión que ISIS tiene del rol de la mujer en la sociedad.

El poder de decisión que tienen sobre su propia vida es mínimo y su papel principal es el de procrear. A pesar de que ISIS ha reclutado miles de mujeres alrededor del mundo, ninguna es considerada militante, incluso en los ataques que ellas perpetúan su papel es invisibilizado. El diario El País de España informó que de hecho "en las revistas del ISIS las mujeres eran pixeladas para borrar sus rostros".

Desde que ISIS se adjudicó el atentado del pasado lunes en Manchester, aquel en el que murieron 22 personas, las autoridades no han dejado de plantearse varias preguntas. Una de ellas es si en la visión que el grupo terrorista tiene de la mujer hay una relación adicional con el haber elegido precisamente un concierto de Ariana Grande para seguir sembrando terror en Europa.

"Ariana se ha convertido en una luchadora de la igualdad de derechos, sin que su música lo diga explícitamente", afirma Gabe Bergado en Teen Vogue. Y es que Grande se ha vuelto una voz de empoderamiento femenino. En junio del 2015 la cantante publicó un manifiesto en su twitter en el que decía “yo no le pertenezco a nadie, solo a mí misma. Y tú tampoco”, como un mensaje a todos sus seguidores. En abril de este año le dijo a la revista Cosmopolitan que en este momento de su vida se está divirtiendo con su sexualidad y que no cree que eso la haga “menos ejemplar”. Algo que las fuerzas de ISIS encuentran amenazante, pues la vergüenza es “una de las herramientas más poderosas para mantener a las mujeres alineadas”, como resalta Emily Crockett en la revista Rolling Stone. "Si quitas la vergüenza pierdes el poder que tienes sobre ellas".

Para Ariana Grande la canción Dangerous Woman es “como un himno personal que dice que las mujeres pueden hacer lo que quieran” y ese es precisamente el mensaje que buscaba llevar a todas sus fanáticas con su tour del mismo nombre. Aunque Grande ha decidido cancelar las siguientes siete fechas de sus conciertos, dos de las cuales eran en el Reino Unido, Katy Perry, Lorde Y Lana del Rey han decidido seguir con sus agendas para el fin de semana en el marco del Festival “1 Big Weekend” de la BBC Radio. Por otro lado la cantante colombiana Shakira declaró a EFE que “lo único que se puede pensar en una situación así es que no podemos complacer a quienes quieren sembrar el miedo".

Fuente Semana.com

Venezuela ordenó el traslado de tropas al estado de Táchira para mantener el orden interno. No es una estrategia nueva. Se trata, según el Gobierno, de elevar a una segunda fase el Plan Zamora.

El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino, anunció este miércoles que por instrucción presidencial se ha elevado a una segunda fase el Plan Zamora en el estado Táchira (oeste) implementado hace un mes por el Ejecutivo para "mantener el orden interno" y dijo que enviaría a más de 2.000 soldados a la zona.

"Hemos decidido por instrucción del presidente de la República (Nicolás Maduro) elevar a una segunda fase, vale decir a un mayor nivel de concentración, y otras actividades adicionales el empleo del Plan Zamora en el estado Táchira a partir de este momento", dijo Padrino en declaraciones transmitidas por el canal estatal VTV.

El ministro indicó que se activa esta segunda fase del plan por los "ataques sin precedentes" llevados a cabo este martes en ese estado, fronterizo con Colombia, contra "una instalación militar" y varias estaciones policiales.

Dijo que unas 100 personas "asediaron" el grupo de artillería de campaña del Ejército "tirando bombas molotov dirigidas exactamente a donde están las bombonas de gas" con el consiguiente riesgo de explosión de toda la instalación militar.

"Evaluemos todos la intensidad ya de los niveles de terrorismo que están aplicando estos factores violentos para perturbar la paz de la República Bolivariana de Venezuela, para asesinar gente inocente de nuestro hermano pueblo", afirmó Padrino.

Además de los 2.000 guardias nacionales (GNB, policía militarizada) que se enviarán a la zona, Padrino anunció que ordenó trasladar "600 tropas de operaciones especiales" para cumplir con esta "segunda fase del Plan Zamora" del que aún no se han ofrecido detalles.

Táchira, al igual que Caracas y otros estados del país ha sido en los últimos días escenario de fuertes protestas antigubernamentales y disturbios que han degenerado en saqueos a comercios.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, actualmente en Washington, se refirió sobre esta acción de Venezuela y la calificó como "positiva" si sirve para aumentar ola seguridad en la frontera. "Si eso quiere decir que es para mejorar la seguridad en la frontera bienvenido sea", manifestó Santos, sin hacer más referencias a la situación de orden público en ese país. El mandatario, además, agregó que tener una frontera segura con Venezuela es lo que todos quieren, "vamos a ver qué significa", puntualizó.

En esta semana en ese estado se han registrado ya dos muertes.

"Así que nosotros hacemos un llamado responsable desde el Gobierno a que cese la violencia, a que todos estos actores políticos que han venido llamando solapadamente a manifestaciones pacíficas pero (...) tenemos que dejar la farsa en el discurso, sabemos que detrás de esto se esconde un plan violento de desestabilización para derrocar al gobierno", aseguró el ministro.

Desde hace mes y medio, en Venezuela se desarrolla una ola de manifestaciones en contra del Gobierno de Maduro, algunas de las cuales han degenerado en hechos de violencia que han dejado un saldo de 43 muertos y cientos de heridos y detenidos.

Tanto opositores como oficialistas se han acusado mutuamente de la responsabilidad de estas muertes, aunque hasta el momento se desconoce todavía la autoría de la mayoría de las mismas.

Fuente Semana.com

Mike y Heather Martin llegaron a tener 750.000 seguidores con videos de bromas en las que hacía sufrir a sus hijos.

“Es solo una broma”, esta era la frase frecuente que usaban Mike y Heather Martin al final de sus videos en su canal de YouTube. Generalmente iba dirigida a dos de sus cinco hijos, Coddy y Emma, luego de jugarles crueles bromas.

Pues la broma la salió cara a esta pareja de Maryland que perdió la custodia de estos dos niños como consecuencia de acusaciones de maltrato infantil.

Los Martin alcanzaron a tener más de 750 mil suscriptores en su canal ‘DaddyOFive’ en el que subían videos en los que retrataban su vida familiar, incluyendo varios en los que se divertían a costa de sus hijos, jugándoles bromas pesadas y castigándolos injustificadamente.

La madre biológica de los niños, Rebeca Hall, empezó a publicar comentarios en los videos y logró el apoyo de varios YouTubers que también estuvieron en desacuerdo con los crueles actos en contra de Coddy y Emma, al punto que el caso de violencia doméstica llegó hasta la corte del condado de Frederick que decidió quitarle la custodia a los Martin y dársela a su madre.

La respuesta de los Martin fue borrar los videos y publicar una disculpa pública en el que se defendían diciendo que su intención no era atentar en contra de los niños y que lo único que presentaban era un ‘show’.


Heather Martin explicó: “Nos dimos cuenta que tomamos terribles decisiones como padres y queremos remediar las cosas. Su esposo añadió: “Soy consciente y respetó los sentimientos de la gente con respecto a esto, estoy de acuerdo que pusimos cosas que no deberían estar en internet”.


Heather Martin explicó: “Nos dimos cuenta que tomamos terribles decisiones como padres y queremos remediar las cosas. Su esposo añadió: “Soy consciente y respetó los sentimientos de la gente con respecto a esto, estoy de acuerdo que pusimos cosas que no deberían estar en internet”.

Puede leer: La polémica censura que tiene en pie de guerra a usuarios de YouTube

La cantidad de vistas en los videos se convirtieron en una importante fuente de ingresos para la familia por lo que los detractores también los acusaron de explotación infantil por lucrarse de contenidos en los que los protagonistas eran sus niños.

A través de su cuenta de Twitter uno de los padres se excusó frente a estas acusaciones afirmando que: "Todo el dinero que obtenemos de YouTube va a nuestros hijos y su futuro".

Mientras que Rose Hall reveló en un video publicado en la misma red social que sus hijos están felices de estar con ella: "Emma y Cody están conmigo. Tengo una custodia de emergencia, la están pasando bien".

Ahora, habrá que esperar cómo se desarrolla el juicio en la corte para conocer cuál de los padres se queda con la custodia definitiva de los dos niños.

Fuente: Semana.com

Brasil vive un terremoto político por cuenta de nuevas confesiones que son llamadas hoy la delación del fin del mundo."Flamengo", "Corinthians" y "Sao Paulo" eran algunos de los apodos de los sobornos.
En plena celebración de la Semana Santa, un nuevo capítulo del escándalo de Odebrecht sacudió a Brasil con fuerza. Ahora, las revelaciones tocan una de las pasiones más preciadas del vecino país: el futbol. Según admitieron altos ejecutivos que están confesando ante la justicia, en al menos seis estadios construidos para el mundial de 2014 existieron sobrecostos, hechos a propósito para poder desviar así los dineros que luego terminaban en sobornos. Según ha revelado el mismo Marcelo Odebrecht, las coimas superaban los 150 millones de dólares.
No es la única pata que tiene ese escándalo en el futbol, el deporte insignia del país. En las declaraciones también se hizo público que la empresa solía ponerles apodos de equipos de futbol a los partidos políticos con los cuales tenía relaciones. "Flamengo", "Corinthians", "Sao Paulo", así eran registrados esos grupos en las planillas de contabilidad paralela que llevaba la empresa.

El Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), del expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, recibía el sobrenombre de Flamengo, el equipo más popular del país, revela uno de los documentos entregados a la fiscalía por Luiz Eduardo Soares, exejecutivo de Odebrecht que acordó colaborar con las investigaciones a cambio de una reducción de su eventual condena.
El testimonio de Soares y de decenas de exfuncionarios de la empresa fueron divulgados ampliamente por la prensa local esta semana, después que la Corte Suprema levantara el secreto de sumario de dichos documentos, al autorizar la apertura de decenas de investigaciones contra políticos de casi todos los partidos, incluidos ocho ministros del gabinete de Michel Temer, un tercio del Senado y cerca de 40 diputados.
En dicha planilla, el PMDB de Temer -que asumió el poder tras la destitución de la izquierdista Dilma Rousseff en 2016- recibía el apodo de Internacional y el PSDB, aliado clave del actual gobierno, constaba en los registros como Corinthians.
Dentro de cada partido, los candidatos también recibían apodos de posiciones dentro del campo, como si se tratase de verdaderos equipos de fútbol: el candidato a presidente era llamado de "atacante", aspirantes gobernadores se transformaban en "mediocampistas" y los senadores y diputados recibían el apodo de "punta" y "volante", respectivamente.

“La delación del fin del mundo”

La confesión masiva de 77 exejecutivos de Odebrecht ha generado un terremoto político en ese país y tiene en jaque al gobierno del presidente Michel Temer. Son tantos los efectos que ha producido que se le conoce hoy como "la delación del fin del mundo". En esta se expone el detalle de cómo funcionaba ese engranaje, que contó con la participación de políticos de todo el espectro ideológico y también se extendió fuera de Brasil.

Las delaciones fueron tomadas por los fiscales a fines del año pasado, grabadas en video y distribuidas a la prensa el miércoles; desde entonces inundan la televisión con un sinfín de relatos que deben ser corroborados con pruebas y que tienen escandalizado al país.


A partir de allí, la fiscalía decidirá si presenta denuncias contra los políticos implicados, que podrían enfrentar juicios una vez que la corte suprema acepte las denuncias.

El presidente de Brasil, Michel Temer, insistió este sábado en que no participó de la negociación de sobornos en el esquema de corrupción en Petrobras y que sus ministros investigados no dimitirán hasta que no haya cargos formales contra ellos.
Marcio Faria, uno de los exejecutivos de Odebrecht que aceptó colaborar con la justicia a cambio de una reducción de su condena, afirmó que el mandatario participó en 2010 junto a otros políticos del partido PMDB para confirmar un pago de 40 millones de dólares a la formación, un soborno que aseguraría a Odebrecht la adjudicación de un contrato con la estatal Petrobras.

Oír esa declaración "es una cosa desagradable para quien está en la vida pública hace tanto tiempo, gracias a Dios, sin manchas", afirmó el presidente en una entrevista con la TV Band transmitida el sábado por la noche.
Temer reiteró que sí participó de la reunión, pero que en ella no trató asuntos de dinero o ningún valor. "No se habló de contratos, evidentemente, y de ningún tema ilícito".

La telenovela de Odebrecht

En los últimos días, los brasileños viven pegados a una hipnotizante nueva versión de telerrealidad: los videos emitidos casi sin interrupción de poderosos exejecutivos encarcelados acusando de corrupción al presidente, Michel Temer, y a casi todos los políticos relevantes del país.
Por encima de las tórridas telenovelas y del BBB, como se conoce al Gran Hermano en Brasil, un drama mucho más grande y serio domina ahora la televisión.

Las novelas cuentan con sus romances melodramáticos y el BBB con sus telegénicos exhibicionistas. Pero las estrellas de este show, que aparecen sin descanso en todas las cadenas, son en su mayoría grises hombres de mediana edad.
Su historia, sin embargo, es la más explosiva que ha vivido Brasil en décadas.
Con la esperanza de reducir sus sentencias, 77 exdirectivos de Odebrecht se abrieron a los fiscales, explicándoles cómo la empresa gestionaba un departamento especial para comprar a cada partido y a la mayoría de los políticos más influyentes del gigante sudamericano.

Durante meses, todos esos testimonios -en forma de declaraciones grabadas y documentos escritos- permanecieron bajo secreto.

Pero en la noche del martes, el juez de la corte suprema Edson Fachin autorizó investigar a alrededor de cien políticos basándose en sus relatos. Poco después, las "delaciones premiadas" se hicieron públicas.
Sin molestarse en maquillar sus temores, los legisladores vaciaron el Congreso tras conocer la esperada lista. El jueves, víspera del feriado de Viernes Santo, no había señales de regreso.

Aunque lejos de Brasilia, los políticos no podrán evitar que las televisiones sigan emitiendo los testimonios, ahora que la corrupción se ha convertido en un espectáculo casi en vivo.

Mentiras y cintas de video

El máximo protagonista de las grabaciones es Marcelo Odebrecht, expresidente de la compañía familiar y, hasta su arresto en 2015 en el marco de la megaoperación anticorrupción conocida como "Lava Jato" (Lavadero de autos), uno de los empresarios más prestigiosos de Brasil.


Odebrecht fue condenado a 19 años de prisión en 2016. En los videos, no obstante, aparece vistiendo camisa y a veces una chaqueta de traje, trasmitiendo todavía la imagen de un ejecutivo seguro de sí mismo, al tiempo que enumera sus delitos -y a sus supuestos socios políticos- al detalle.

Al exCEO de la poderosa constructora se le escucha decir que suministró ilegalmente unos 144 millones de dólares a los políticos investigados.

Odebrecht y sus antiguos colegas señalan a todos los grandes líderes brasileños, incluyendo al presidente Michel Temer y todos los exmandatarios vivos desde el retorno de la democracia a mediados de los años 80.

La mayoría de los pagos de la empresa fueron en forma de donaciones sin declarar a partidos políticos -la llamada ‘caja 2‘- que, según los fiscales, era una forma de soborno generalizado para comprar influencias en todo el espectro político.
"Todo el mundo cometió ese delito electoral", afirma Odebrecht en las grabaciones. "No conozco ningún político en Brasil que haya conseguido hacer cualquier elección sin caja dos", añade.

Y aún va más lejos: "El tipo puede decirte que no lo sabía, pero recibió dinero del partido que era de caja dos".
La encrujijada del presidente Temer.

Puede leer: Mandatarios de la región, al banquillo

Michel Temer, como presidente en ejercicio, la Constitución estipula que no puede ser investigado por supuestas ilegalidades cometidas previamente a su llegada al poder.

Aunque el alivio inicial en Planalto pronto se vio opacado por el video en el que exejecutivo Marcio Faria le cuenta a los fiscales que Odebrecht sobornó al PMDB de Temer en 2010 durante un encuentro presidido por el ahora mandatario.
El acuerdo, supuestamente sellado en la oficina del entonces candidato a la vicepresidencia en Sao Paulo, estipulaba que la constructora pagaría 40 millones de dólares a la formación a cambio de la adjudicación de un contrato con la estatal Petrobras. "Estaba claro que hablábamos de un soborno", dijo Faria.

Hasta entonces, Temer había tratado de mantenerse al margen del escándalo, pidiendo calma en Brasilia, pero la publicación del testimonio le obligó a reaccionar.

Lo hizo el jueves con un video en el que aseguró que "jamás" estuvo al tanto de negocios ilícitos entre empresarios de Odebrecht y políticos. La lupa, sin embargo, está sobre él. Se espera que a medida de que se comiencen a hacer públicas todas las delaciones, habrá muchos más implicados y la ola comenzará a impactar más fuerte aún a otros países de América Latina.

*Con información de AFP

Fuente Semana.com

Las noticias falsas y la visceralidad están desbordadas en internet y ninguna de las fórmulas planteadas para corregirlas ha funcionado hasta el momento.
Es una epidemia mundial. La difusión masiva de mentiras, noticias falsas, posverdades o como se las quiera llamar preocupa cada día más a la gente en todos los continentes. No es una coincidencia que se asocie con conceptos propios de la medicina: virus, peste, bichos. Y, según afirma un experto en el tema, Felipe Londoño de Precise Media, “lo único claro es que no existe una vacuna. Hace falta un Manuel Patarroyo o una ‘madame’ Curie, y no se ven por ninguna parte”.

Mentiras ha habido siempre en los medios amarillistas –los famosos tabloides- y los políticos han estado asociados con ellas. La demagogia se ha nutrido de promesas exageradas en las campañas electorales y de los logros en los gobiernos, y los ataques a los contradictores, con señalamientos sin prueba, han existido toda la vida. El derecho penal castiga algunas conductas con tipificaciones como la injuria y la calumnia. La mentira no nació en el siglo XXI.

Sin embargo, la epidemia parece tener algo nuevo. Después de la inesperada victoria de Donald Trump en las elecciones de noviembre de 2016 en Estados Unidos se ha hablado mucho de la llegada de una nueva era –la de la posverdad–, caracterizada por la inundación de mentiras ampliamente difundidas y creídas. Hoy se sabe que hubo campañas sistemáticas para propagar especies como que Barack Obama no había nacido en Estados Unidos o que el papa Francisco apoyaba a Trump, entre muchas otras, que tuvieron impacto demostrado en los votantes. En Reino Unido, con el brexit, y en el plebiscito sobre la paz en Colombia ocurrieron fenómenos semejantes.
Hasta se ha llegado a decir que el aluvión de noticias falsas –fake news– puede llegar a poner en peligro la vigencia de la democracia. Desde los triunfos electorales del brexit y de Trump, las voces más pesimistas consideran que el mundo podría estar atravesando una etapa semejante a la de los años treinta del siglo pasado, que dio paso al auge de los populismos nacionalistas y a la Segunda Guerra Mundial.

¿Qué diferencia a las mentiras en la política actual de las de siempre? Solo hay una respuesta posible: las redes sociales. La tecnología digital ha masificado el acceso de la gente a estas comunidades en las que no hay reglas de juego para comunicarse. Cualquiera puede, desde su teléfono, escribir un mensaje y acceder a miles, hasta millones, de lectores. Se trata de contenidos breves por naturaleza, y emocionales en su mayoría, que se leen mientras se aborda un bus o que pueden invadir espacios tan íntimos como una cena familiar. Por las redes, una creación del siglo XXI con tímidos antecedentes en los años noventa, puede llegar cualquier palabra hasta el último rincón del mundo y hasta la esfera privada de un individuo.

Nada de lo anterior explica por qué las redes difunden mentiras. De hecho, sería injusto decir que solo hacen eso. Por esos canales también transitan millones de mensajes reales y hay múltiples ejemplos de un buen uso de ellas para adelantar campañas en favor de causas relacionadas con el bien común, como la defensa del medioambiente, la igualdad de género o la solidaridad social. Pero nada de eso significa que no se han usado para mentir en forma masiva. “Es más fácil destruir que construir”, dice Londoño. Atentar contra una reputación toma menos tiempo y requiere menos datos que defender una honra. Sobre todo porque algunas de las características de las redes sociales facilitan difundir las mentiras eficientemente.

La clave está en la combinación de audiencias masivas y anonimato de los usuarios. Por definición, no existe responsabilidad. Se puede decir cualquier cosa sin poner la cara. Cualquiera es un informador. La regulación está rezagada frente al ímpetu de las acciones de los usuarios, y en todo caso es poco probable que un fenómeno tan enorme se pueda limitar con medidas legales. Con fuentes de difusión tan amplias y diversas, difícilmente serían aplicables los manuales de los medios tradicionales que incluyen principios éticos y reglas básicas para diferenciar la opinión de la información, para incluir fuentes diversas sobre una misma noticia, para establecer mecanismos de rectificación o corrección cuando hay errores, o para aceptar obligaciones en materia de rigor con la verdad. En las redes sociales, nadie exige nada de eso. “Las prácticas que se apartan de la ética son más factibles en internet”, dice Carlos Cortés, exgerente de Twitter en Colombia.
Y los efectos en la política son profundos y nocivos casi siempre. Los ciudadanos se están desplazando masivamente hacia las redes para informarse. Leer mensajes de Facebook, Twitter, Instagram o cualquier otra comunidad virtual forma parte de la cotidianidad de los habitantes del siglo XXI. Lo saben los candidatos y los líderes políticos, que ya destinan porcentajes amplios de los presupuestos de campaña a los mensajes en las redes. No es una coincidencia que en elecciones recientes –como la de la segunda vuelta en Colombia en 2014 y en las presidenciales de Estados Unidos en 2016- se hayan producido escándalos por acciones de sofisticados hackers. En Colombia, espiaban las campañas del contrario. En Estados Unidos hay investigaciones serias sobre los intentos de Vladimir Putin, desde Rusia, para penetrar las campañas e influir en el resultado final. Los manipuladores virtuales son los nuevos genios de la mercadotecnia electoral.

Las vacunas

Ahora bien, ¿son tan malas las redes? ¿Hay salvación? En la jerga de las redes, fuertemente influida por el idioma inglés, algunas palabras describen prácticas cuestionables en el sentido de que confunden la mente de los ciudadanos porque difunden mentiras o tergiversaciones: troles, hackers, fake news, cuentas fantasmas. Una baraja de términos extranjerizantes que denotan conductas cuyo objetivo es cazar individuos para agregarlos a una causa. En esa esfera digital, en la que cabe todo el mundo, la conversación se hace en términos coloquiales y vulgares, sin ninguna sofisticación, con el efecto de degradar el lenguaje y el discurso de la política.

En la otra esquina, hay características del mundo digital que juegan una función constructiva –o podrían hacerlo- desde el punto de vista cívico o democrático. El acceso de cualquier persona, sin privilegios ni limitaciones, a canales de amplia audiencia, por ejemplo. O la posibilidad de publicar versiones u opiniones sin talanqueras impuestas por los grandes intereses. O el bajo costo, cercano a cero, de equilibrar las versiones de los hechos según las ópticas de los poderes tradicionales. Este conjunto de virtudes ha estimulado la creación de proyectos comunicacionales que en algunos casos han sido exitosos en términos de difundir visiones alternativas.
La pregunta es qué pesa más: ¿la difusión masiva de mentiras o la utilización virtuosa de las redes? ¿Cuál podría ser una fórmula para alcanzar un resultado positivo? Los expertos consideran, en general, que controlar las comunidades virtuales es imposible. En primer lugar, por la magnitud del fenómeno. Imponer parámetros o controles en un universo tan extenso es más difícil que tapar el sol con las manos. Y en segundo, porque las propias redes tienen razones para no hacerlo. “Que la gente pueda compartir todo lo que quiere compartir es la esencia de esta actividad”, dice el profesor Clay Shirkey, en entrevista para The Guardian. El concepto de imponer límites o controles contradice la naturaleza libre del mundo digital.

Lo anterior no significa que no haya intentos. Las redes que cuentan con un mayor número de usuarios han intentado moderar la publicación de mentiras con fórmulas diversas, que buscan un delicado equilibrio entre evitar, al mismo tiempo, las mentiras y la censura. En general incorporan algoritmos para verificar datos, o mecanismos para que las propias comunidades, o editores especializados, alerten a los usuarios sobre el grado de confiabilidad de las versiones. Facebook, la red más popular del mundo, lanzó el 6 de abril un programa con el objetivo de minimizar la publicación de noticias falsas. Comenzó en 15 países, entre ellos Colombia. Por su parte Google anunció también, el 7 de abril, un nuevo mecanismo de “chequeo de datos”, en un grupo de países que, en una primera etapa, no incluye a Colombia. El proyecto ya se había iniciado desde octubre del año pasado, comenzó solamente en Estados Unidos, y ahora se irá expandiendo a cada vez más naciones.

Panorama incierto

En el escenario más pesimista se consolidaría el imperio de la mentira en las redes sociales. Es decir, ni los controles que ya están intentando las grandes redes, ni los que pueden aplicar las comunidades, ni los que se sugieren en organismos internacionales que protegen la libertad de expresión serían capaces de detener un fenómeno de semejante magnitud y de tanta fuerza. Esta opción obligaría a pensar en modelos políticos menos transparentes y democráticos, y en un periodismo en el que van quedando rezagados –o ‘enredados’- los intentos por salvaguardar la verdad.

Pero hay una visión optimista, en el otro extremo. Que los efectos negativos de la mentira sistematizada saturen a la gente, y esta reaccione contra la manipulación de las redes. Parece ingenua, pero casos recientes muestran que los fenómenos pueden ser pasajeros. Ya casi nadie recuerda la búsqueda de pokémones, que hace apenas unos meses hacía furor en todo el mundo. La semana pasada, por primera vez, más cibernautas utilizaron el sistema Android que Windows, lo que abre la hipótesis –impensable hasta ahora- de que en el mediano plazo los computadores puedan desaparecer, ante el ímpetu de los móviles. ¿Se desgastarán, también las redes? O al menos ¿su utilización para promover noticias falsas?
En el mundo tecnológico también existe el péndulo. En el último congreso mundial, en Barcelona, Nokia sorprendió con la reaparición de un teléfono semejante a los ‘flechas’ de hace tres décadas, antes de que se iniciara la era de los inteligentes. Una gran multinacional no hace una innovación de tal naturaleza –así sea retro-, si no hay estudios de mercado que demuestren que hay gente hastiada con los excesos del mundo virtual, y que preferiría una versión moderada y más desconectada.

Cabría, entonces, un esquema intermedio. El de unas redes que, por efecto de controles propios y externos, logren realzar sus virtudes y minimizar sus defectos. Juan Carlos Flórez, concejal de Bogotá e historiador, hizo su última campaña en las redes, sin invertir un solo peso ni organizar un solo acto público ni una reunión. Las cuentas de campaña que le entregó al Consejo Electoral no tenían gastos y, en consecuencia, no pidió que le repusieran dinero por votos, como sería su derecho. Su concepción académica lo lleva a comparar lo que está pasando en el mundo de las redes con la coyuntura de los años treinta, cuando los caudillismos autoritarios proliferaron en Europa, en buena medida, gracias a la radio. Pero este medio no desapareció –y adquirió mucha fuerza- porque una cosa es el fenómeno y, otra, la forma de darlo a conocer. “Un martillo sirve para clavar una puntilla, y colgar un cuadro, o para golpear a una persona”, dice Felipe Londoño para argumentar que las redes, bien manejadas, pueden jugar un papel positivo. El problema es que nadie sabe quién puede ponerle el cascabel al gato. Y, tal como van las cosas, no van bien. La gente está enredada: atrapada por la red.

Fuente Semana.com

Sunday, 16 April 2017 00:00

La encrucijada de Vargas Lleras

El exvicepresidente va punteando en las encuestas. Sin embargo muchos creen que para tener el triunfo asegurado necesita el apoyo del uribismo o de la coalición del gobierno. Ninguno se ha concretado hasta ahora.
A Germán Vargas Lleras le está yendo bien en las encuestas. En la de Datexco lidera la intención de voto y le saca 4 puntos tanto a Sergio Fajardo como a Clara López. En la de Cifras y Conceptos, 22 por ciento de los encuestados cree que él va a ser el próximo presidente, frente a 7 que cree que va a ser Gustavo Petro. En la del Centro Nacional de Consultoría, en escenarios de segunda vuelta, supera fácilmente a Humberto de la Calle, a Gustavo Petro, a Iván Duque y a Clara López. El único que le ganaría sería Sergio Fajardo.

Sin embargo, a pesar de esas mediciones favorables hay nubarrones en el horizonte que hacen pensar que Vargas Lleras todavía no tiene asegurada la Presidencia. Las mismas encuestas, si se analizan detenidamente, muestran posibles grietas hacia adelante. La de Cifras y Conceptos, que dice que el 22 por ciento cree que Vargas será presidente, demuestra simultáneamente que más de la mitad de ese porcentaje piensa votar por otra persona. En otras palabras, una cosa es creer y otra querer. Según Invamer Gallup, entre diciembre y febrero su favorabilidad bajó del 61 al 44 por ciento. Igualmente, su imagen desfavorable creció de 24 a 44 en el mismo lapso. Esas cifras pueden haber mejorado un poco después de su retiro, pero están aún lejos de lo que fueron hace seis meses.

En cuanto a intención de voto, Vargas casi siempre comparte uno de los tres primeros puestos con Petro y Fajardo. Esos empates, sin embargo, no son muy alentadores, pues dadas las gabelas que ha tenido Vargas Lleras al controlar dos ministerios de chequeras abultadas, recorriendo todo el país y mostrando resultados, debería estar muy por encima de los demás aspirantes. En cierta forma, Vargas lleva seis años en campaña permanente mientras que los otros aún no han comenzado.
¿Cómo se explica que su ventaja no sea mayor? La verdad es que el exvicepresidente ha tenido que caminar por una cuerda floja en los últimos seis años. De ser considerado el hombre fuerte de la centro derecha pasó a convertirse en el número dos de un gobierno de centro izquierda. Juan Manuel Santos también había sido de centro derecha antes de ser presidente. El proceso de paz, sin embargo, lo posicionó en el otro lado del espectro con el costo político que ha entrañado ese movimiento pendular. Para el uribismo, el presidente es un traidor. Para la izquierda, la comunidad internacional y de pronto para los libros de historia, un gladiador por la paz.

A Germán Vargas le tocó vivir esa transición sin que le preguntaran qué opinaba. Eso lo convirtió en un copiloto incómodo en esa nave. Cada día tuvo que manejar un difícil equilibrio entre lealtad y escepticismo. No podía elogiar el proceso de paz, pero tampoco criticarlo. Lo mejor era pasar agachado y dedicarse a sus casas, sus acueductos y sus carreteras. Había que sacarle con tirabuzón cualquier declaración suya sobre el tema de la paz y en la medida de lo posible prefería no aparecer en la foto, como sucedió el día de la firma del acuerdo final en el Teatro Colón.

Esa ambivalencia ha sido buena y mala. Para la mitad del país, a la que no le gusta el proceso de paz, a futuro es mejor un escéptico que un fanático. Para la otra mitad, que cree que es un paso histórico, Vargas Lleras no es un escéptico, sino un peligro. Navegar entre esas dos aguas era exponerse a no quedar del todo bien con ninguna de las partes.

La obra del gobierno de Germán Vargas es verdaderamente monumental. En un país caracterizado más por promesas que por resultados, él ha invertido la ecuación. Lo que hizo en materia de vivienda, acueductos y carreteras va a representar una gran transformación en el país.
No menos impresionante que su gestión en materia de infraestructura ha sido haber montado la maquinaria que hoy tiene. Así como una casa se construye de ladrillo en ladrillo, lo mismo sucede con una estructura política: de concejal en concejal, de alcalde en alcalde y de gobernador en gobernador. La posibilidad de recorrer el país de un extremo al otro dejando obras terminadas le dio la oportunidad de entrar en contacto con los dirigentes regionales y consolidar una organización política que no ha sido aún medida en una elección presidencial. La última vez que Cambio Radical midió sus fuerzas, en las elecciones regionales de 2015, fue de lejos el partido que más creció. Hoy, con precandidato a la cabeza, esa colectividad no solo tiene una bandera, sino una cohesión inexistente en los otros partidos.

El problema es que en este momento ninguno de los actuales candidatos tiene asegurado el triunfo sin hacer alianzas. Ni el Centro Democrático, ni Cambio Radical, ni la Unidad Nacional, ni la izquierda. En círculos políticos se considera que Vargas Lleras, a pesar de su gestión, de su maquinaria y de ser el más fuerte individualmente, no puede ganar solo. Pero también hay una teoría según la cual quien esté aliado con él tiene el triunfo asegurado. Para Álvaro Uribe, quien tiene electorado pero no candidato, sería una solución. También lo sería para Juan Manuel Santos, cuya coalición de gobierno tampoco tiene un caballo ganador. Sin embargo, ninguna de esas dos posibles alianzas se ha concretado hasta el momento.

Vargas tendría el plan A de ser el candidato único de tres partidos: Cambio Radical, Partido Liberal y La U. Esa coalición aseguraría el paso a la segunda vuelta, y en ese momento podrían sumarse otras fuerzas que, aunque no son vargaslleristas, lo preferirían al candidato uribista. En ese realineamiento podría haber conservadores, santistas, verdes y hasta la izquierda.
El presidente Santos y él han contemplado la posibilidad de armar esa coalición para la primera vuelta. El mecanismo sería que cada uno de esos partidos hiciera una consulta interna para escoger a su propio candidato, y el que tuviera la mayor votación individual recibiría el apoyo de los otros dos. Por ejemplo, podría ser una comparación de votos entre Vargas Lleras por Cambio Radical, Humberto de la Calle por el Partido Liberal y Juan Carlos Pinzón o el que sea por La U.

Sin embargo, todavía no ha sido posible volver realidad esa fórmula. El principal obstáculo es que la rechazan los jefes del Partido Liberal, como Horacio Serpa y Juan Fernando Cristo, y los de La U, como Roy Barreras y Armando Benedetti. Su argumento es que mal podría la coalición de un gobierno que se la jugó por la paz apoyar a un candidato escéptico sobre aspectos claves de los acuerdos. A esa razón se suma otra que no expresan abiertamente: que Vargas Lleras les ganaría a todos.

Al presidente la fórmula de Vargas como candidato de la Unidad Nacional no le chocaría, pero no la puede presionar mucho. Por un lado, tiene que ser neutral en el proceso electoral, y, por el otro, tiene una lealtad con Humberto de la Calle, quien ha sido su hombre en La Habana. Sin embargo, la prioridad de Santos es que no gane Uribe. Él sabe que si Vargas gana le podría hacer algunos retoques al proceso de paz, pero no lo echaría para atrás. Esa es una opción menos mala que la que representaría el triunfo del candidato del Centro Democrático. Y al mismo tiempo le aseguraría al presidente que su antiguo copiloto no acabe en manos de Álvaro Uribe.
Vargas Lleras no está pensando en irse con Uribe ni Uribe en acercarse a Vargas Lleras. Después de haber sido aliados durante el primer gobierno de la seguridad democrática, acabaron convertidos en enemigos a muerte. Una de las razones es que en forma velada Vargas, a través de su ascendiente en el Congreso y en la corte, contribuyó a sabotear la segunda reelección de Uribe. Además, una de las razones por las cuales el expresidente le declaró la guerra a Santos fue precisamente por nombrar a Vargas ministro del Interior y de Justicia.

Hoy, sin embargo, están en tregua. Aunque hace nueve años no se hablan, cuando cada uno ha sido operado, sus esposas han llamado la una a la otra para expresar su solidaridad. Los rumores de acercamientos entre ambos por lo general han sido falsos, pero a estas horas del juego nadie cierra ninguna puerta. Uribe y Vargas no se tienen el uno al otro como plan A, pero no se descartan como plan B. Eso significa que si a Vargas la Unidad Nacional le cierra las puertas de forma definitiva con un portazo insultante, cualquier cosa puede pasar. Y Uribe, aunque descarta la posibilidad de apoyar a Vargas en primera vuelta, podría cambiar de opinión en la segunda si el candidato del Centro Democrático se cuelga.

Por lo anterior, a estas alturas Germán Vargas sigue solo. Sin embargo, así como su elección no está asegurada, no hay abanico de finalistas que no incluya su nombre. A veces con Sergio Fajardo, a veces con De la Calle, a veces con el candidato de Uribe. Todos rotan, pero Vargas siempre está ahí.

El rechazo que tiene en el Partido Liberal y el Partido de la U está más en la cúpula que en la base. Los jefes de esas colectividades prefieren cualquier alternativa a él, pues le tienen un resentimiento por las ventajas desproporcionadas que le dio su doble condición de precandidato y de vicepresidente. Sin embargo, con las tropas no pasa lo mismo. En forma discreta muchos congresistas del liberalismo y de La U han desfilado por la oficina del entonces vicepresidente. Al fin y al cabo es un Lleras con estirpe liberal y fue colega de todos ellos en el Congreso. Todavía no están oficialmente con él, pues el grueso de los congresistas tiende a inclinarse por donde sople el viento. Pero es un hecho que si a medida que avanza la campaña la candidatura de Vargas se consolida en las encuestas, no pocos del liberalismo y de La U se subirían al vagón de la victoria.
Por ahora Vargas se encuentra en un limbo que poco tiene que ver con los coscorrones. Él es un hombre muy bravo y se descontrola fácilmente, pero eso lo padecen sobre todo sus subalternos y en algunas ocasiones sus aliados políticos. Hace pocas semanas su principal alfil en la costa, el alcalde de Barranquilla, Álex Char, se quejó por el maltrato de Vargas a los políticos locales de su región. Sin embargo, a nivel nacional el mal carácter a veces se asocia con autoridad y mano dura, y buena parte de su reputación de gran ejecutor está relacionada con esa interpretación. Incluso hay simpatizantes del exvicepresidente que creen que es el único capaz de manejar el posconflicto. Para ellos ha habido tanta improvisación en esa nueva etapa y han quedado tantos cabos sueltos que en este momento nadie manda y lo que se necesita es un ‘dictador’ en el sentido figurativo de la palabra.

Pero más daño que su carácter le ha hecho la hoja de vida de su partido. Cambio Radical es el que ha tenido más avales cuestionados, más funcionarios destituidos y más escándalos mediáticos. Kiko Gómez, Oneida Pinto, el alcalde de Riohacha y el gobernador del Amazonas fueron elegidos por ese partido. Por otra parte, en épocas en que el tema de moda es la teoría del outsider, Germán Vargas definitivamente no representa eso. Las nuevas generaciones no lo miden tanto por su exitosa gestión de gobierno, sino por lo que él encarna: lo perciben como un símbolo del establecimiento y de la política tradicional.

Ese posicionamiento nunca ha sido muy popular, pero casi siempre gana las elecciones. Los antipolíticos son invencibles en las redes sociales, pero no en las urnas. El establecimiento político y económico aglutina factores de poder, no solo a nivel nacional, sino regional. Eso lo saben todos los que votaron por Antanas Mockus, quien a pesar de la ola verde, acabó perdiendo por 5 millones de votos frente a Santos en la segunda vuelta.
Germán Vargas tiene una ventaja sobre los otros aspirantes a la Presidencia. Es el único que tiene liderazgo a nivel nacional. Sus contendores tienen méritos, pero no esa jerarquía. Es un político muy hábil, muy recursivo, muy disciplinado y muy trabajador. Por haber recorrido todo el país en los últimos casi siete años, lo conoce mejor que nadie. Habla con la misma precisión de municipios, veredas y carreteras, que de alcaldes, concejales y diputados. En política esa combinación de estadista y manzanillo con frecuencia es rentable.

En conclusión, el recién salido vicepresidente no la tiene fácil, pero dado su récord, su energía, su habilidad política y su capacidad de ejecución, va a estar en el terreno de juego hasta el final. Eso no se puede afirmar de la mayoría de sus rivales.

Fuente: Semana.com

Monday, 27 March 2017 00:00

Colombia ayuda a Chile

El miércoles en la noche Carlos Vives visitó la residencia de Ricardo Navarrete, embajador de Chile en Bogotá, para subastar una de sus guitarras durante el acto oficial de apoyo a la campaña Colombia Ayuda a Chile. Los recursos de esta iniciativa servirán para ayudar a más de 5.000 familias damnificadas por los incendios forestales que azotaron gran parte del territorio del país austral hace un par de meses. Durante la velada también estuvieron el artista bogotano Andrés Cepeda y un grupo de distinguidas personalidades que se unieron a esta noble causa

Fuente Semana.com

Monday, 27 March 2017 00:00

¿Por qué no baja más la pobreza?

Aunque en la última década ha habido avances y el país destina 72 billones de pesos en subsidios, los indicadores siguen preocupando. Se necesita reducir la brecha para consolidar la paz.
La semana pasada, el Dane divulgó las cifras de pobreza y desigualdad correspondientes a 2016 y los resultados no fueron muy halagadores. Según la medición monetaria, que tiene en cuenta los ingresos de los hogares, el 28 por ciento de los colombianos –alrededor de 13 millones– estaban en condición de pobreza, lo cual significa que esta tasa aumentó frente a 2015 cuando se situó en 27,8 por ciento. El año pasado, el indicador de pobreza extrema (es decir, los más pobres de los pobres) se situó en 8,5 por ciento, lo que cobija a unos 4 millones de colombianos. El dato estaba en 7,9 por ciento en el año 2015.

El Dane también mide la pobreza multidimensional, que considera variables como educación, trabajo, salud, servicios públicos, vivienda y niñez-juventud. Según esta metodología, en 2016 la pobreza cobijaba al 17,8 por ciento de los colombianos –unos 8 millones–. Teniendo en cuenta este indicador, hubo una mejora el año pasado, pues en 2015 la pobreza multidimensional se situó en 20,2 por ciento.

Por su parte, el índice Gini –la forma más usada para medir la desigualdad de un país, donde 0 representa la perfecta igualdad y 1 la desigualdad– pasó de 0,522 en 2015 a 0,517 en 2016 en el total nacional, con una leve mejoría.

El Dane divulgó los datos de pobreza en la Casa de Nariño y el gobierno los consideró positivos –aunque todavía insuficientes– pues hizo corte de cuentas desde 2010, cuando comenzó el primer gobierno de Juan Manuel Santos. Destacó, por ejemplo, que en dicho periodo 5 millones de personas salieron de pobres y, además, resaltó cómo, en la última década, Colombia presentó la mayor reducción en la tasa de pobreza, frente a un grupo de países comparables de la región. El gobierno celebró también que en 2016 el país cumplió las metas de pobreza multidimensional previstas para 2018 e igualmente anticipó el objetivo del índice Gini, que completa tres años con reducciones consecutivas.
Si bien todo eso es verdad, no menos cierto es que los indicadores de pobreza y de desigualdad siguen siendo muy altos en Colombia, un país que además tiene una de las peores distribuciones del ingreso de América Latina.

Aunque casi ningún país de la región ha reportado datos de pobreza para 2016, analistas vaticinan desmejoras significativas en Venezuela, donde algunos estudios hablan de un índice del 75 por ciento; en Argentina donde, según el último informe de la Universidad Católica Argentina (UCA), la pobreza y la indigencia aumentaron en el primer año de Mauricio Macri a niveles del 33 por ciento y en México que según la Comisión Económica para América Latina (Cepal) –con datos de 2014– supera el 50 por ciento. Si bien los indicadores de pobreza de Colombia son mejores que los de este grupo, está por debajo de Chile y Perú, economías con las que se compara.

Para Juan Carlos Ramírez, representante de la Cepal en el país, en medio de un escenario regional de aumento de la pobreza, entre 1 y 3 puntos, habría que destacar el caso de Colombia, que en el último año, según la medición monetaria, presentó un leve incremento de 0,2 puntos porcentuales. Es decir, si bien no mejoró, tampoco empeoró gravemente.

Un hueso duro de roer

Muchos no entienden por qué no baja más la pobreza y sigue tan alta la desigualdad en Colombia. La pregunta es aún más válida teniendo en cuenta los avances del país en la última década en materia de crecimiento económico, mejora en el empleo, formalización laboral, avances en educación, baja inflación –aunque en los dos últimos años subió– y pese a los programas sociales y los millonarios subsidios que entrega el Estado.

El senador Iván Duque afirma que desde 2012 la tasa de presupuesto supera la de crecimiento de la economía, pero esto no se ha traducido en una mayor equidad, “es decir, el gasto no ha sido eficiente, lo cual acentuó las desigualdades y el crecimiento no ha beneficiado a toda la población”.

Sin embargo, resulta sorprendente la cantidad de recursos del presupuesto nacional que van a subsidios para mejorar las condiciones de vida de los más pobres. Según Planeación Nacional (DNP), en 2015 Colombia destinó 72 billones de pesos en subsidios, una cifra que equivale al 9 por ciento del producto interno bruto (PIB). “Lo subsidios tienen un impacto importante en la reducción de la pobreza, pero si estuvieran mejor focalizados, el efecto positivo sería mayor, especialmente en pensiones, donde existe una alta inequidad en su distribución”, dice el director del DNP, Simón Gaviria.

Precisamente en la manera como se distribuyen estos recursos está, en buena parte, la respuesta a la pregunta de por qué no cae más la pobreza y mejora el indicador de desigualdad.
Dado que los recursos son limitados hay que focalizarlos mejor, es decir, entre quienes más lo necesitan. Un estudio del DNP señala que el 26 por ciento de los subsidios van a pensiones (18,4 billones de pesos), cuando en otros sectores tendrían un mayor impacto en reducir la pobreza.

Para Ramírez, los subsidios deben permitir vivir mejor en el corto plazo y ayudar a generar calidad de vida en el largo y en esta medida deben orientarse los programas. Aunque muchos analistas cuestionan la focalización en Colombia, el representante de la Cepal afirma que no es tan mala, sin embargo, reconoce que hay que corregir el tema del subsidio a las pensiones –en especial a las altas– que se lleva una buena tajada.

Con ello está de acuerdo el director de Planeación, Simón Gaviria, quien sostiene que hay que hacer más con los mismos recursos. “En el país hay un gran desequilibrio en la destinación de los subsidios sociales, pues gran parte de esas ayudas terminan en manos de quienes no las necesitan y dejan por fuera a los más pobres”, dice.

Para lograr esto hay que empezar por depurar el Sisbén (Sistema de Identificación de Potenciales Beneficiarios para Programas Sociales) para que los subsidios lleguen realmente a las familias colombianas más pobres. Resulta insólito que de ese sistema hagan parte 36 millones de colombianos, es decir, el doble de los que se encuentran en condición de pobreza. Hay muchos colados en esta fila que aprovechan los recursos del Estado, cuando realmente no lo necesitan.

Desde septiembre de 2015, Planeación comenzó a limpiar esta lista para sacar a quienes tienen relativamente buenos ingresos o han fallecido, para que no les quiten el espacio a personas que verdaderamente lo necesitan.

Según Gaviria, en el Sisbén están 96.000 colombianos que ganan más de 3,8 millones de pesos al mes, otros que ganan 5 millones e incluso hay personas de hasta 10 millones de pesos que en la base de datos tienen puntajes bajos que les dan derecho a un subsidio. “Esperamos depurar eso para lograr una mayor justicia social”, dijo.

Con corte a enero de 2017, Planeación logró eliminar 362.000 casos irregulares del Sisbén y tiene en la mira a otros 292.000, de los cuales 127.000 corresponden a personas fallecidas que permanecen en el sistema. Para avanzar en esta depuración, será necesario cruzar 24 bases de datos.
Sobre la desigualdad, hay que reconocer que bajar un punto en el índice Gini es muy difícil y es el desafío más grande que tiene el país si quiere consolidar la paz. El vocero de la Cepal afirma que para lograr esto hay que reforzar las políticas de corto plazo que lleven a avances en el empleo y la formalización laboral, lo que ayuda a mejorar el ingreso de los hogares; también en seguir reduciendo la inflación, pues una subida de precios golpea más duro a los más pobres (lo quedó reflejado en las cifras de pobreza del año pasado) y seguir con los programas de educación. El sistema tributario es también un factor determinante de equidad.

Hay que superar también los grandes desequilibrios regionales. Según el Dane, para 2016, las tasas de incidencia de pobreza multidimensional más altas se presentaron en las regiones Pacífica y Caribe, la primera con 33,2 por ciento y la segunda con 26,4 por ciento. Y si bien la cifra en las zonas rurales del país se ha reducido 15,5 puntos en la última década, hoy se sitúa en 37,6 por ciento, un nivel todavía muy alto para un país que comienza a transitar por fase de posconflicto. Sin duda que consolidar la paz requerirá cerrar esa brecha con el campo y entre todos los colombianos.

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